7 impresionantes edificios históricos abandonados
La exploración urbana es una práctica que presenta diversos riesgos, no solo físicos por la posibilidad de sufrir accidentes sino también legales ya que puede ser considerada como allanamiento de morada o una violación de las leyes locales. Esta es la historia de la exploración urbana de 7 impresionantes edificios abandonados.
Vista exterior del Sanatorium E, en Alemania. Andreas S
El Sanatorium E fue construido entre 1912 y 1914 para el tratamiento de enfermedades pulmonares, especialmente de la tuberculosis, en Alemania. Desde el año 1952, el complejo se convirtió en un centro de tratamientos dermatológicos y del sistema linfático. El edificio principal es de gran belleza y estaba dotado del equipamiento mas avanzado de la época con una capacidad máxima aproximada de 100 pacientes.
Gran piano Seiler. Sanatorium E, en Alemania. Andreas S
En el año 1994 el hospital se trasladó a una nueva ubicación y desde entonces el edificio ha permanecido abandonado. Aún quedan en su interior algunas piezas de mobiliario clínico, un gran piano del fabricante Seiler y varios sillones odontológicos.
Fachada del Hospital P en Inglaterra. AndreasS
Oculto por los árboles y sólo accesible a través de pequeños caminos rurales se encuentra este bello edificio abandonado. Su primer propietario fue Sir Walter Bagot, un prominente abogado de Staffordshire. El edificio se reformó en el año 1828 quedando tal y como se ve hoy en día.
Unas imponentes escaleras revestidas de madera dan acceso al interior del Hospital P. AndreasS
Tras la muerte del último descendiente del clan familiar, el edificio fue vendido y en el año 1937 se adaptó como hospital y casa de reposo con una capacidad aproximada de 100 pacientes. El hospital se cerró en 1989 y desde entonces el edificio permanece vacío y abandonado, todavía en pie por tratarse de una construcción histórica protegida.
Vista desde la entrada. Hospital P, Inglaterra. AndreasS
El interior posee una escalera impresionante de roble fino y hay hermosas tallas de madera y muchos detalles agradables por todas partes. Es un edificio impresionante y muy bello.
Gigantesco complejo hospitalario de Beelitz-Heilstätten. Potsdam en Brandemburgo, Alemania. Fritz Vrielink
Beelitz es una bella población del distrito de Potsdam-Mittelmark en Brandeburgo, Alemania, rodeada de extensos pinares. La localidad es conocida por su cultivo de espárragos blancos, muy populares en la región, pero es más conocida a nivel mundial por el sanatorio de Beelitz-Heilstätten, un enorme complejo hospitalario de 60 edificios abandonado desde hace muchos años.
Gimnasio del Hospital Beelitz-Heilstätten. Potsdam en Brandemburgo, Alemania. Paul Howzey
Su construcción comenzó en el año 1898 a cargo de los arquitectos Heino Schmieden y Julio Boethke. En el año 1908 otro arquitecto, Fritz Schulz, realizó una ampliación del complejo para duplicar el número de plazas, hasta 1200 camas, sobre una superficie total de cerca de 200 hectáreas. El complejo estaba dividido en dos áreas, separadas por sexos, con edificios especializados para tuberculosos y enfermedades infecciosas, y disfrutaba de plena independencia energética.
Hospital Beelitz-Heilstätten. Potsdam en Brandemburgo, Alemania. Paul Howzey
Durante la Primera Guerra Mundial, Beelitz sirvió como sanatorio para los soldados enfermos y heridos en el frente. Entre los 17.500 convalecientes, que fueron alojados entre los años 1914 y 1918, estuvo el cabo Adolf Hitler, desde el día 9 de octubre al 4 Diciembre de 1916, para recuperarse de las heridas sufridas por la explosión de una granada, en la Batalla del Somme.
Hospital Beelitz-Heilstätten. Potsdam en Brandemburgo, Alemania. Paul Howzey
También se utilizó como hospital de guerra en la Segunda Guerra Mundial y durante la Batalla de Berlín alojó a cerca de 3.000 heridos hasta que fue ocupado, en 1945, por las fuerzas soviéticas, tras la rendición de Alemania. El sanatorio era considerado como el mayor hospital militar soviético fuera de las fronteras originales de la URSS y estuvo ocupado hasta el año 1995.
Bath House, hospital Beelitz-Heilstätten. Potsdam en Brandemburgo, Alemania. Paul Howzey
Tras la retirada soviética, se hicieron varios intentos de privatizar el complejo, con escaso éxito. Algunos edificios fueron renovados y se adaptaron para diversos usos, se creó una clínica de rehabilitación neurológica, otra de rehabilitación infantil, un centro de atención e investigación para los enfermos de Parkinson y un centro cultural. El resto del complejo se abandonó a su suerte y poco a poco empezó a convertirse en un lugar fantasmal.
Hospital Beelitz-Heilstätten. Potsdam en Brandemburgo, Alemania. Paul Howzey
La mezcla de su inusual arquitectura junto a la decadencia de los edificios convirtieron el sanatorio en un escenario ideal para la producción de películas. Aquí se rodaron algunas escenas de “El Pianista” de Roman Polanski, en el año 2002, y también fue escenario para “Valkyrie”, protagonizada por Tom Cruise, en el año 2008.
El imponente edificio de la Enfermería Samuel R. Smith. Staten Island, Nueva York. Tatyana Kildisheva
Este magnífico edificio lleva el nombre del doctor Samuel Russell Smith, quien dedicó toda su vida a la atención médica de enfermos sin recursos e incluso llegó a utilizar su casa como enfermería. Las cuatro torres cónicas, situadas en cada esquina del edificio estaban destinadas para las habitaciones de ciertos pacientes ya que se pensaba que su forma ayudaba a la dispersión del polvo y los gérmenes. El edificio original de ladrillo también fue conocido como la Torre Memorial Frost, en homenaje a George Frost que donó los terrenos para su construcción.
Dentro de la Enfermería Samuel R. Smith. Staten Island, Nueva York. Wassim Diab
Fue construido en 1887 y abrió al público en 1890. En 1979 el hospital se trasladó y el edificio se cerró y quedó abandonado desde entonces. Se consideró en varias ocasiones su certificación como Monumento Histórico y aunque se iniciaron los trabajos de renovación de las estructuras principales, la obra se paralizó, quedando solo en pié la escalera de hierro principal, el techo, suelos y la fachada del edificio. Finalmente el antiguo hospital ha sido demolido en marzo de 2012.
Maison Heinen en Luxemburgo. Marcel Wetterhahn
La Casa Heinen (Maison Heinen) es un mágico lugar, abandonado desde hace muchos años. Es difícil conocer desde cuando fue exactamente abandonada, pero en su interior todavía se conservan documentos fechados a partir de 1950. Dado que algunos medicamentos encontrados caducaban en 1994, podemos deducir que el abandono se produjo en esa fecha como tope.
La primera planta con la escalera al fondo. Maison Heinen. Teolc Eniger
Su propietario fue un granjero llamado Josef Heinen que debía ser una persona bastante religiosa porque abundan los crucifijos y cuadros de temática religiosa por todas partes. El mobiliario es impresionante y todavía se conservaba bien cuando se hicieron estas fotografías. La mayoría de las paredes y techos están maravillosamente decorados y la escalera es de una gran belleza (los detalles no se aprecian bien en la imagen). Durante las 4 horas que el fotógrafo permaneció en la casa, otras ocho personas aparecieron por el lugar para explorarlo.
La imponente escalera de la Mansion Shattuck en Long Island. Marzena Grabczynska
La Mansión Shattuck está situada en una enorme finca de 55 hectáreas de Long Island, Nueva York. La familia Shattuck era propietaria de una cadena de tiendas y restaurantes de comidas caseras (restaurantes Schrafft) en Nueva York y varias ciudades cercanas. Cuando Ed Shattuck murió, en 1964, la finca quedó abandonada.
Mansion Shattuck en Long Island. Dennis Minner
A principios de los 70, el Condado de Nassau compró la propiedad para especular con los terrenos (tenían planes de hacer un campo de golf o venderlos a una inmobiliaria) pero gracias a la oposición de los vecinos liderados por Carl Ross, un residente de Plainview, el lugar se conservó en beneficio de toda la comunidad protegido como una reserva forestal y conocido, en la actualidad, como Manetto Park Hills. La Mansión todavía se encuentra en pie pero su interior está muy deteriorado y cubierto de pintadas.
Room of suffering. Hospital Psiquiátrico Lier. Andreas S
En 1921, los condados de Buskerud y Vestfold, en Noruega, decidieron construir un “sindsygehus” (centro psiquiátrico) común en la granja de Foss, en Lier. Construyeron un gran hospital con capacidad para 552 pacientes, dividido en seis bloques. También se levantaron dos edificios para funciones administrativas y de lavandería y una capilla. Todo el complejo se terminó en 1926 con el nombre de Asilo Psiquiátrico Lier, diseñado por el arquitecto Víctor Nordan que aprovechó parte de los edificios de la finca Foss para el nuevo uso.
Un pasillo del Hospital Psiquiátrico Lier. Andreas S
La elección del lugar, a los pies de una colina en medio de un espectacular paisaje, respondía al interés de recrear el mejor ambiente para el descanso de los pacientes.
Fade to black, Hospital Psiquiátrico Lier. Andreas S
Pese a todo ello, el lugar fue escenario de los mas crueles tratamientos psiquiátricos y sus edificios ocultan oscuros recuerdos de un capítulo de la historia de Noruega que nadie quiere recordar. Los pacientes mas enfermos fueron tratados como animales, con quienes los médicos, presionados por la industria farmacéutica y el deseo de conocimiento, experimentaron nuevos medicamentos, practicaron lobotomías, los mas brutales electroshocks y todo tipo de drogas entre las que destacaba el LSD.
Silla de ruedas abandonada. Hospital Psiquiátrico Lier. Andreas S
Para atender a las nuevas necesidades, el Asilo Psiquiátrico fue trasladado en el año 1986 y desde entonces el edificio quedó vacío y totalmente abandonado. Hoy en día es un lugar oscuro y tétrico con una historia detrás llena de sufrimientos, solo visitado por algunos jóvenes en busca de sensaciones y ciertas personas amantes de los edificios históricos abandonados. El edificio se encuentra muy deteriorado y plagado de pintadas tanto en el exterior, como en el interior.


























